Excelencia
Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez
Arquidiócesis de Cali.
L. C
Fraterno saludo a usted excelencia, al presbiterio y al pueblo que allí peregrina, en Jesucristo que nos une con la gracia de su Espíritu.
Hoy un día después de haber celebrado la efusión del Espíritu santo sobre la Iglesia y en el que celebramos a la Bienaventurada Virgen María como Madre de la Iglesia, se ha comunicado mi nombramiento como obispo auxiliar de la Iglesia particular en la que me formé como ministro de Dios, la Arquidiócesis de Cali. El Santo Padre LEON XIV, impulsado por el Espíritu Santo ha querido enviarme como un nuevo pastor a esta Arquidiócesis. Asumo esta nueva misión consciente de mis flaquezas, pero confiado en la misericordia de Cristo quien me ha llamado.
Agradezco a Dios quien me llama a servirle, al Papa LEON XIV por la confianza que ha depositado en mí, a Monseñor Luis Fernando quien me recibe y será mi maestro en el episcopado, a cada uno de los sacerdotes quienes me acogen y que caminaremos juntos como Iglesia peregrinante y a los fieles laicos quienes me animan y que desde ya me encomiendo a sus oraciones.
Agradezco inmensamente a mi Iglesia particular del Vicariato Apostólico de Guapi, a Monseñor Alfonso García López, a mis hermanos sacerdotes quienes me han acompañado y animado en la acción pastoral y administrativa, a los religiosos y religiosas, a los seminaristas y con gran aprecio a los fieles laicos con quienes he compartido en el ejercicio de mi ministerio presbiteral.
En estos tiempos de violencia, polarización e incomprensión, yo deseo recordar las palabras del apóstol Pedro “Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn.6,68). Me encomiendo a la Bienaventurada Virgen María, patrona del Vicariato y de la Arquidiócesis, para que sea ella quien cuide y apadrine este ministerio al que he sido llamado.
Unidos en oración


