Desde Puyo, Ecuador, UNICATÓLICA acercó a sus audiencias las voces y debates del XII Foro Social Panamazónico.
La Amazonía, sus pueblos y los desafíos que enfrenta fueron el centro de una experiencia que permitió a UNICATÓLICA acercarse a uno de los principales espacios de diálogo social y ambiental de América Latina. Entre el 16 y el 21 de agosto, la Universidad estuvo vinculada al XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), realizado en Puyo, provincia de Pastaza, Ecuador, a través del trabajo desarrollado desde territorio por el docente y coordinador del Sello Editorial, Wilson Martínez Guaca.
El FOSPA reunió a pueblos indígenas y afrodescendientes, comunidades, organizaciones sociales, académicos y otros actores de los nueve países de la cuenca amazónica para dialogar sobre los desafíos del territorio, construir propuestas y fortalecer acciones frente a las amenazas que enfrenta la región. En este escenario, UNICATÓLICA tuvo la oportunidad de acercarse directamente a diferentes voces que participaron en las discusiones y compartir sus reflexiones con la comunidad universitaria.
Como parte de esta experiencia, Martínez Guaca realizó una serie de informes especiales desde Puyo que fueron difundidos a través de Radio Lumen, en colaboración con las emisoras afiliadas a la Red de Radio Universitaria de Colombia. Los cuatro programas permitieron recoger diferentes perspectivas sobre la defensa de la Amazonía, los modelos extractivos, los saberes de los pueblos originarios, la organización comunitaria y los retos que enfrenta este territorio.
En uno de los primeros informes, el diálogo con Mons. José Adalberto Jiménez, obispo del Vicariato Apostólico de Aguarico y presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en Ecuador, puso sobre la mesa los impactos que actividades como la minería y la explotación petrolera tienen sobre los bosques y las fuentes hídricas. La conversación también permitió destacar la importancia de articular esfuerzos para proteger la Amazonía y defender a las comunidades que habitan estos territorios.
Escuche el informe “El actual modelo económico está deforestando las selvas y los bosques”.
La mirada sobre la Amazonía también se construyó desde las voces de sus pueblos. En otro de los programas, Mauricio Rodas, integrante de la Nación Kichwa de Pastaza, la Comuna San Jacinto del Pindo y la comunidad ecológica cultural Yaku Runa, habló sobre la necesidad de recuperar los conocimientos ancestrales y transformar la relación entre el ser humano y la naturaleza.
Sus reflexiones plantearon que la defensa del territorio no depende únicamente de enfrentar las amenazas externas, sino también de fortalecer las prácticas, la identidad y los saberes de las comunidades que históricamente han habitado la Amazonía.
Conozca el informe “¿Cómo debería retornar el ser humano a la base de su existencia?”.
La cobertura también permitió establecer conexiones con Colombia. En conversación con María Susana Muhammad Martínez, exministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, se abordó la necesidad de fortalecer el tejido social frente a los modelos extractivos y los desafíos políticos y ambientales que atraviesan los territorios. La entrevistada destacó, además, la profunda conexión entre la Amazonía, los Andes y otras regiones del continente a través del ciclo del agua, una perspectiva que permite comprender que la protección de la selva amazónica es un asunto que trasciende las fronteras de los países que comparten este bioma.
Escuche “Ante gobiernos extractivistas, debemos fortalecer el tejido social”.
Esta perspectiva resulta especialmente significativa para UNICATÓLICA, una institución ubicada en el suroccidente colombiano, región que mantiene conexiones ambientales, sociales y culturales con otros territorios del país. El FOSPA permitió precisamente ampliar esa mirada y comprender la Amazonía no como un territorio distante, sino como parte de una red de ecosistemas y comunidades interconectadas.
Uno de los anuncios que marcó el encuentro fue, además, la decisión de que Colombia será la sede del XIII Foro Social Panamazónico en 2028. Para Natalia Green, directora de la Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza y miembro del comité organizador del FOSPA Ecuador, este proceso representa la continuidad de una articulación que busca fortalecer la capacidad de los pueblos para construir respuestas y defender sus territorios.
La conversación también permitió conocer algunos de los principales desafíos planteados durante el encuentro, entre ellos la defensa de territorios libres de extractivismo, los derechos de la naturaleza, el cumplimiento de decisiones tomadas por las comunidades y el fortalecimiento de procesos de autodeterminación y organización desde los propios territorios.
Escuche el informe “Se ha decidido: el siguiente FOSPA 2028 será en Colombia”.
Más allá de los contenidos de cada informe, la participación de UNICATÓLICA en este escenario permitió fortalecer la relación entre universidad, territorio y comunicación, llevando a sus audiencias discusiones que tienen implicaciones ambientales, sociales, culturales y políticas para América Latina.
La experiencia también evidencia el papel que pueden desempeñar los medios universitarios para ampliar el alcance de las experiencias académicas y sociales. A través de Radio Lumen y de la articulación con la Red de Radio Universitaria de Colombia, las voces recogidas durante el FOSPA pudieron trascender el espacio físico de Puyo y llegar a otros públicos interesados en comprender los desafíos de la Amazonía.
Así, la presencia de UNICATÓLICA en el FOSPA 2026 no se limitó a acompañar un encuentro internacional. Representó una oportunidad para escuchar directamente a quienes habitan y defienden la Amazonía, acercar esos conocimientos a la comunidad universitaria y contribuir a que estas conversaciones continúen circulando desde el ámbito universitario.
Con la mirada puesta en Colombia, donde se realizará el próximo FOSPA en 2028, lo ocurrido en Puyo deja también una invitación a continuar fortaleciendo los espacios de diálogo, investigación, comunicación y participación alrededor de los territorios y de los desafíos que, como quedó demostrado durante el encuentro, no conocen fronteras.
Lead:
UNICATÓLICA acercó desde Puyo, Ecuador, las voces y debates del FOSPA 2026 a través de una cobertura difundida por Radio Lumen.
UNICATÓLICA abrió sus puertas para acompañar a los afectados
39 personas recibieron atención y acompañamiento en una jornada integral tras el terremoto.
En los días posteriores al terremoto del 10 de agosto, UNICATÓLICA convirtió una de sus sedes en un punto de encuentro para acompañar a quienes enfrentan las consecuencias del sismo. El sábado 15 de agosto, el Auditorio Múltiple de la sede Meléndez abrió sus puertas para la jornada “UNICATÓLICA, estamos contigo”, una iniciativa que articuló diferentes áreas y profesionales de la Universidad con un propósito común, estar cerca de las personas afectadas.
Durante la jornada, realizada entre las 8:00 a. m. y las 12:00 m., 39 personas recibieron atención a través de diferentes servicios dispuestos para responder a algunas de las necesidades que surgieron tras la emergencia. Estudiantes, familias y habitantes del sector de Meléndez encontraron en Unicatólica un espacio para recibir orientación, acompañamiento y atención en medio de las circunstancias generadas por el sismo.
La jornada reunió servicios de asesoría jurídica, acompañamiento psicológico y espiritual, consulta médica y tamizajes de salud, además de actividades de pintura y juegos lúdicos. La diversidad de las atenciones buscó responder a las distintas dimensiones que pueden verse afectadas después de una emergencia, desde el bienestar físico y emocional hasta las necesidades de orientación y acompañamiento.
Más que una actividad concentrada en un único servicio, “UNICATÓLICA, estamos contigo” representó un ejercicio de articulación institucional. Profesionales de diferentes áreas se sumaron a la jornada para poner sus conocimientos y capacidades al servicio de las personas que requerían apoyo, demostrando que, ante una situación que impactó a buena parte de la comunidad, la respuesta también podía construirse de manera colectiva.
El acompañamiento psicológico y espiritual permitió disponer de espacios para escuchar y brindar contención emocional, mientras que la atención médica y los tamizajes de salud ofrecieron una primera aproximación a las condiciones físicas de los asistentes. A esto se sumaron la asesoría jurídica y las actividades lúdicas, que incorporaron otras formas de orientación, encuentro y bienestar.
La decisión de realizar la jornada en la sede Meléndez también permitió fortalecer el vínculo de la Universidad con su entorno. La atención estuvo dirigida no solo a integrantes de la comunidad universitaria, sino también a familias y habitantes del sector, reconociendo que los efectos de una emergencia como la ocurrida el 10 de agosto trascienden las fronteras de una institución y alcanzan a las comunidades que hacen parte de su territorio.
En este sentido, la jornada reflejó una de las dimensiones del compromiso social de UNICATÓLICA, poner sus capacidades al servicio de las personas, especialmente en momentos en los que el acompañamiento adquiere un significado particular. La Universidad no solo cuenta con profesionales y servicios que hacen parte de su actividad cotidiana; también puede articularlos para responder a situaciones extraordinarias que requieren solidaridad, escucha y presencia.
“UNICATÓLICA, estamos contigo” hizo parte de las acciones emprendidas por la institución luego del terremoto para acompañar a las personas afectadas. La iniciativa se sumó a otras acciones de apoyo desarrolladas desde la comunidad universitaria y permitió que la sede Meléndez se convirtiera, durante una mañana, en un lugar para encontrarse, ser escuchado y acceder a diferentes alternativas de atención.
El nombre de la jornada resumió precisamente el sentido de la iniciativa. Estar contigo significó, en esta ocasión, abrir las puertas de la Universidad, disponer de sus capacidades y encontrarse con quienes necesitaban apoyo. Una respuesta que puso en el centro a las personas y que mostró cómo, frente a una dificultad compartida, la comunidad universitaria también puede responder desde la unión y la solidaridad.
Quienes deseen conocer más sobre lo vivido durante la jornada pueden consultar el registro audiovisual de “UNICATÓLICA, estamos contigo”, publicado en las redes institucionales.
Lead:
La jornada “UNICATÓLICA, estamos contigo” articuló servicios y profesionales para acompañar a 39 personas afectadas por el terremoto.
La solidaridad de UNICATÓLICA llegó a Altos de Santa Elena
Treinta mercados llegaron a familias de una de las zonas más afectadas por el terremoto.
La solidaridad también se construye con acciones concretas. El jueves 20 de agosto, la comunidad universitaria de UNICATÓLICA convirtió sus aportes en alimentos y productos esenciales para llevar apoyo a habitantes de Altos de Santa Elena, uno de los sectores afectados por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto.
La iniciativa permitió entregar 30 mercados con alimentos no perecederos y productos esenciales para el hogar, reunidos gracias a las donaciones realizadas por integrantes de la comunidad universitaria. La entrega fue articulada por las áreas de Bienestar y Gestión Humana, con el acompañamiento de líderes sociales de la zona, quienes facilitaron el proceso y permitieron que la ayuda llegara directamente al territorio.
La elección de Altos de Santa Elena respondió a las afectaciones generadas por el sismo en este sector, pero también a un vínculo cercano con la comunidad universitaria, allí viven estudiantes y colaboradores de UNICATÓLICA. Llevar los mercados hasta este lugar significó, por tanto, acercar la solidaridad institucional a personas y familias que hacen parte del entorno de la Universidad.
Detrás de cada mercado hubo una acción colectiva. Las donaciones recibidas en el centro de acopio por parte de la comunidad universitaria hicieron posible reunir los productos que posteriormente fueron organizados y trasladados para su entrega. De esta manera, la respuesta ante la emergencia no se limitó a una iniciativa institucional, sino que involucró a diferentes integrantes de UNICATÓLICA que decidieron aportar para apoyar a quienes atravesaban una situación difícil.
El trabajo conjunto con los líderes sociales también fue fundamental. Su conocimiento del territorio permitió establecer dos puntos de entrega y facilitar la llegada de los mercados a la comunidad. Esta articulación entre Universidad y territorio permitió que la ayuda se desarrollara de manera cercana y organizada, fortaleciendo los vínculos con un sector que enfrentó de manera directa las consecuencias del terremoto.
La jornada del 20 de agosto hizo parte de las diferentes acciones emprendidas por UNICATÓLICA después del sismo para acompañar a las comunidades afectadas. Mientras otras iniciativas estuvieron orientadas a brindar atención profesional, acompañamiento y espacios de bienestar, esta acción llevó directamente recursos esenciales a una zona que requería apoyo.
El gesto también refleja la capacidad de la comunidad universitaria para movilizarse ante una situación que afectó a la ciudad. Cada donación, independientemente de su tamaño, hizo parte de una respuesta colectiva que terminó materializándose en 30 mercados entregados en Altos de Santa Elena.
Más allá de los alimentos entregados, la jornada permitió transmitir un mensaje de cercanía. En momentos en los que las consecuencias de una emergencia pueden extenderse durante semanas o incluso meses, saber que otras personas están dispuestas a acompañar y aportar representa también una forma de apoyo.
Para UNICATÓLICA, estas acciones hacen parte de una manera de entender su relación con el territorio, una Universidad que no permanece al margen de las situaciones que afectan a las comunidades que la rodean, sino que busca poner en movimiento sus capacidades y la solidaridad de quienes hacen parte de ella.
La entrega de los mercados contó con el apoyo de Bienestar, Gestión Humana y líderes sociales de Altos de Santa Elena, quienes hicieron posible que los aportes de la comunidad universitaria se transformaran en una ayuda que llegó directamente a las personas afectadas.
La historia de esta jornada comenzó con una donación y terminó en el territorio. Entre ambos momentos hubo organización, trabajo conjunto y solidaridad, elementos que permitieron que la comunidad universitaria estuviera presente, una vez más, junto a quienes necesitaban apoyo después del terremoto.
Para conocer más detalles y ver las imágenes de la entrega, los lectores pueden consultar el registro audiovisual de la jornada y el álbum fotográfico de la entrega en Altos de Santa Elena.
Lead:
Las donaciones de la comunidad universitaria se transformaron en 30 mercados que llegaron a Altos de Santa Elena tras el terremoto.


