Con profundo dolor y preocupación pastoral, expreso mi firme rechazo a los hechos de violencia donde fue asesinada una persona en el Camposanto Metropolitano del Norte, un lugar destinado al recogimiento, la oración, la memoria y el eterno descanso de los seres queridos que reposan en la paz del Señor.
Desde la Arquidiócesis de Cali, lamentamos que un espacio concebido para acompañar el duelo de las familias y honrar la memoria de quienes han partido a la paz del Señor sea perturbado por actos que generan temor y dolor.
Hago un llamado urgente a la ciudadanía para que se respeten estos lugares sagrados y se preserve su carácter de paz. No podemos permitir que la violencia invada también los espacios donde las personas buscan serenidad para conmemorar y orar por sus seres queridos. La pérdida de un familiar ya representa una herida profunda; esa herida no debe agravarse con hechos que alteren la tranquilidad de quienes visitan estos sitios.
Desde la fe cristiana, recordamos que todos estamos llamados a ser artesanos de la paz. La paz comienza en las decisiones cotidianas: elegir la palabra antes que la confrontación, el respeto antes que la imposición y la misericordia antes que el odio. Nuestra ciudad necesita ciudadanos comprometidos con cuidar la vida, proteger los espacios comunes y promover una convivencia fraterna.
+Luis Fernando Rodríguez Velásquez
Arzobispo de Cali
Santiago de cali, mayo 13 de 2026.



