“¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”.
Con estas palabras del Papa León XIV en la oración por la paz del pasado 11 de abril, quiero hacer llegar mi voz de aliento y solidaridad a las familias de los cuatro jóvenes que fueron tomados por la fuerza el pasado 15 de abril en el corregimiento de Villa Paz, Jamundí y fueron encontrados muertos en veredas del municipio de Suárez, Cauca.
Nadie tiene el derecho de decidir quién vive o quién muere.
En el nombre del Señor de la vida, en este tiempo pascual, nos unimos al clamor de tantos que imploran que cesen de una vez por todas las acciones que llevan a la muerte de menores de edad, jóvenes y adultos. Estas son acciones criminales que dejan solo secuelas de dolor, miedo e incertidumbre.
Este espiral de sangre tiene que terminar. Por eso, hacemos nuevamente el llamado para que se desarmen los corazones y las manos, y comencemos una nueva historia en donde el respeto en medio de la diferencia y el reconocimiento del valor sagrado de la vida, sean los principales distintivos.
Como Iglesia hacemos el llamado para que nos unamos en una oración ferviente, con las palabras del Papa León XIV: “Envía, Señor, tu Espíritu, aliento que da vida, que reconcilia, que convierte en hermanos y hermanas a los adversarios y enemigos”.
El Señor Resucitado, conceda el descanso eterno a los jóvenes fallecidos de Jamundí y a tantos que han sido víctimas de manos fratricidas. Y a las familias de los difuntos, les conceda la fortaleza y la paz que necesitan en sus corazones.
A todos les hago llegar mi bendición de padre y pastor,
Original Firmado
+Luis Fernando Rodríguez Velásquez
Arzobispo de Cali
Santiago de Cali, abril 23 de 2026.



