Seminario Mayor San Pedro Apóstol

El Seminario Mayor Arquidiocesano San Pedro Apóstol de Cali, es nuestra Casa y Escuela de Comunión en donde nos formamos los futuros sacerdotes de la Arquidiócesis de Cali, de la Diócesis de Palmira, Diócesis de Buenaventura y Vicariato Apostólico de Guapi y algunas comunidades religiosas masculinas.

El proceso de la formación es interno, es decir, aquí vivimos, estudiamos, nos preparamos, hacemos deporte… Todo lo tenemos en esta casa: Capilla, oratorios, biblioteca, aulas de clases, salón múltiple, canchas, piscina, comedores, sala de televisión, etc.

Contamos con ocho padres formadores internos, con varios padres formadores externos, y profesores laicos que nos acompañan en la formación.

Es muy importante dentro de este proceso cuatro dimensiones que debemos trabajar constantemente:

  1. Dimensión humano comunitaria
  2. Dimensión espiritual
  3. Dimensión intelectual
  4. Dimensión pastoral

Estas cuatro dimensiones deben estar al mismo nivel en la formación, todas cuatro son muy importantes, porque ayudan a formar y a dinamizar nuestra Vida en Jesucristo.

VISIÓN 

El Seminario es una comunidad educativa en camino, promovida por su Obispo para ofrecer, a quien es llamado por el Señor al servicio ministerial, la posibilidad de revivir la ex­periencia formativa que el Señor dio a los Doce. En ella, el candidato va a tener un trato íntimo y prolongado con Jesús, maestro, como condición necesaria para realizar un discipu­lado que lo conduzca a identificarse con él, llegando al minis­terio pastoral en la plena vivencia de los consejos evangélicos para lograr la exigencia de llevar a cabo el desprendimiento y llegar así a una relación profunda que lo una con Cristo y lo identifique con su misión en la Iglesia, para poder aceptar ser enviado a predicar y vivir el evangelio con sus hermanos, que, en su mayoría, viven una realidad deshumanizante y ex­cluyente y que necesitan ser reparados por la realización del anuncio del reino, manifestado en la justicia, la equidad, la promoción humana y el compromiso por vencer las estruc­turas que atentan contra su dignidad de hijos de Dios.

 

MISIÓN 

El Seminario debe formar a los candidatos a las sagradas ordenes, de tal manera que se vayan configurando con Jesu­cristo, cabeza y pastor, adquiriendo la identidad propia de los discípulos del maestro, obediente y pobre según la voluntad del Padre para que se constituyan en misioneros del Reino, evangelizadores que trabajen por el poder del Espíritu Santo y el acompañamiento de Santa María Virgen por hacer po­sible ese Reino en las realidades concretas donde caminan las Iglesia en el representadas.

HISTORIA

El Seminario Mayor San Pedro Apóstol fue fundado por Monseñor Heladio Posidio Perlaza, Obispo de Cali, en el año 1912. Comenzó a funcionar en la actual Curia Arquidiocesana, llamada en ese tiempo «el viejo edificio» o «la casa del Libertador». Allí funcionó hasta el año 1917.

Monseñor Luis Adriano Díaz, Obispo de Cali, decreta la fundación del Seminario el 29 de junio de 1931. La formación de los futuros sacerdotes comienza en la casa «el Amparo» de las hermanas Franciscanas Misioneras de María. Fueron rectores en este período los siguientes presbíteros: Hernando Botero O’Byrne, Lisandro Rodas y Víctor Buenaventura Nates. El 3 de agosto de 1941, por determinación de Mons. Díaz asumen la dirección del Seminario los padres eudistas, siendo el primer Rector el Padre Hernando Moreno.

A finales del mes de agosto de 1953, el Seminario viene a ocupar un nuevo edificio, construido en el sector de «Bella vista» en la ruta que conduce a Cristo Rey, inaugurado porMonseñor Julio Caicedo Téllez. Obispo de Cali. Comenzó como rector el Padre Germán Villa, luego Arzobispo de Ba-rranquilla, quien tuvo como colaborador al Padre Rafael García Herreros.

El 27 de abril de 1976, Monseñor Alberto Uribe Urdaneta. primer Arzobispo de Cali, con la aprobación de la Sede Apos­tólica, cierra el Seminario y vende el edificio de «Bella vista» con la intención de construir otra edificación en terrenos cercanos a la universidad «San Buenaventura», en el sector de «Pance». Precisamente el 5 de mayo de 1978, Monseñor Eduardo Martínez Somalo, Nuncio Apostólico de su Santidad Pablo VI en Colombia, coloca la primera piedra de un nuevo edificio destinado como Seminario Mayor.

En 1981 los padres de la Compañía del san Sulpicio asumen la dirección del Seminario Mayor san Pedro Apóstol. En espera de la terminación del nuevo edificio, se reinicia la experiencia en la casa de las Hermanas Adoratrices, situada en el barrio Miraflores. El primero de mayo de 1982, Mon­señor AngeloAcerbi, Nuncio Apostólico de Su Santidad Juan Pablo II, inaugura y bendice el edificio actual del Seminario Mayor Arquidiocesano san Pedro Apóstol.

Después de la llegada de los padres sulpicianos, cinco rec­tores han dirigido el Seminario Mayor, junto con el Equipo de Directores que siempre ha estado compuesto por padres de san Sulpicio y padres diocesanos. Los rectores han sido los siguientes: el Padre Robert Mercier (1981-1983), el Padre Jac-quesD’Arcy (1983-1989), el Padre Diego Restrepo Londoño (1989-1998), el Padre Joaquín Eduardo Cortés Tabares (1998-2004),  el Padre José Abel Sierra Parra (2004-2010), y el Padre Gustavo Isaza Escobar en funciones desde junio del 2010.

El 5 de julio de 1986, el Santo Padre Juan Pablo II honró con su presencia el Seminario Mayor Arquidiocesano san Pedro Apóstol durante dos días y con ocasión de su estadía, inauguró y bendijo el nuevo pabellón de filosofía, que lleva, precisamente, el nombre de «Casa Juan Pablo II».

BANDERA

Descripción heráldica:

La forma rectangular de la bandera simboliza al Semi­nario como institución eclesial sólida y estable que forma a los futuros pastores de la Iglesia. El color amarillo de fondo, significa la sabiduría y la ciencia expresada en las etapas fun­damentales de la formación: la filosofía y la teología. También hace alusión al Sol que nace de lo alto. Cristo Luz del mundo.

El crismón (monograma o cristograma) en el centro re­presenta a Cristo resucitado. La estola que pende representa al mismo Cristo, Sumo y Eterno sacerdote, centro de la vida del candidato al presbiterado. El color rojo nos recuerda la sangre de los mártires, especialmente la de San Pedro apóstol, patrono de nuestra casa de formación. También nos evoca la alegría, la pasión y la acción pastoral que ha de tener el futuro presbítero.

ESCUDO

Descripción heráldica:

Escudo medio partido, con ceñidor hondado en azur y bordura en oro cargada con el nombre de la Institución. En campo de gules, a la diestra del jefe una corona real en oro con flores de lis y perlas, a la siniestra siete mogotes en si­nopie. En punta dos llaves cruzadas e invertidas en oro.

Resumen:

  • «La corona real alude en el escudo a la Reina del Cielo, pa­trona de la Arquidiócesis en su advocación de Nuestra Señora de los Remedios».
  • «Los mogotes representan los farallones que cercan por el sur a Cali»
  • Las llaves simbolizan a San Pedro Apóstol, patrono del Seminario, quien recibió de Cristo el poder de las llaves (Mt. 16,19).

  • El ceñidor hondado representa al Río Cauca que atraviesa toda la región del Valle del Cauca a cuyas Iglesias particulares el Seminario ha proyectado su servicio en la formación de los sacerdotes.

 

 

[1]Lo que está entre comillas ha sido tomado textualmente de la descripción heráldica del Escudo de la Arquidiócesis de Cali en el que se inspira el escudo del Seminario.

HIMNO

Letra: Leopoldo Peláez, Pbro. Eudista

Música: Justino E. Revelo O., Pbro. Eudista

 

CORO:

Siendo bueno y generoso,

como Pedro el Pescador;

/en un día venturoso

seré ungido del Señor/.

I

El extenso panorama

de mi Valle encantador,

/es el campo que reclama

un experto labrador/.

CORO:

Siendo bueno y generoso,

como Pedro el Pescador;

/en un día venturoso

seré ungido del Señor/.

II

En las noches silenciosas

las mil luces de este edén,

/son como almas angustiosas

que me piden paz y bien/.

CORO:

Siendo bueno y generoso,

como Pedro el Pescador;

/en un día venturoso

seré ungido del Señor/.

 

Cuando uno siente ese llamado a servir a los demás, es un llamado que Dios le hace a seguirlo más cerca.

Para poder ingresar al Seminario el joven debe pasar por un proceso que se llama PRESEMINARIO que es un periodo de diez meses en donde se le da una formación integral, donde el joven participa de dos misiones: La de Navidad y la de Semana Santa.

Este proceso es muy importante porque es un tiempo de acompañamiento vocacional en donde se le orienta al joven a cerca de su deseo de ser sacerdote y para que vaya conociendo la estructura del Seminario, es un periodo de discernimiento y madurez para entrar al seminario. Por ende, el joven debe estar en los encuentros semanales.

Para llevar más de cerca este acompañamiento contamos con un equipo de personas muy preparadas dentro de la PASTORAL VOCACIONAL, el coordinador de la pastoral es el padre Diego Armando Rivera, quien sería la persona con la que podrías entrar en contacto. Así que, en cuanto puedas lo llamas y sacas la cita con él.

Espero que te sirva esta información, cualquier cosa no dudes en consultarnos.

 

Pbro. Diego Armando Rivera

Delegado de pastoral vocacional

Celular: 3116400680

Pastoralvocacional@arquicali.org

AÑO PRESEMINARIO

Definición

«En comunión con los Padres sinodales, pido que haya un período adecuado de preparación que preceda la formación del Seminario. Es útil que haya un período de preparación hu­mana, cristiana, intelectual y espiritual para los candidatos al Seminario Mayor. Estos candidatos deben tener determinadas cualidades: la recta intención, un grado suficiente de madurez humana, un conocimiento bastante amplio de la doctrina de fe, alguna introducción en los métodos de oración y costum­bres conformes con la tradición cristiana. Tengan también las aptitudes propias de sus regiones, mediante las cuales se ex­presa el esfuerzo de encontrar a Dios y la fe».

 

Objetivo

«Proponer a los candidatos al presbiterado un tiempo que les permita vivir una intensa experiencia de fe y de oración, una iniciación en el Misterio de Cristo y de la Iglesia, una ini­ciación en los compromisos presbiterales, una nivelación aca­démica y un acompañamiento personal y grupal orientado a completar el discernimiento vocacional inicial».

Contenidos

DIMENSIÓN HUMANO – COMUNITARIA

Al joven que se integre al preseminario se le ofrecen los siguientes elementos necesarios para estructurar su per­sonalidad y poder alcanzar una madurez humano – co­munitaria:

  • Conceptos claros respecto a las dimensiones biológicas y psicológicas de la virilidad, la feminidad, la genitalidad, el celibato y el matrimonio, para que lo conduzca a una armoniosa y casta integración de la sexualidad y la afectividad.
  • Potenciar el aprecio del deporte, los tiempos libres, las recreaciones comunitarias y el sentido de la gratuidad y de la fiesta.
  • Educar el sentido de la expresión personal respectode la higiene, el vestido, el trato interpersonal, la urbanidad en el comer y beber, el respeto y la modestia en el actuar.
  • Sensibilizar respecto del sentido de la justicia, de la verdad y del bien común.

 

DIMENSIÓN ESPIRITUAL – VOCACIONAL

Al candidato, durante el preseminario se le brindan los contenidos básicos que le ayuden para que pueda «vivir una intensa experiencia de fe y oración, una iniciación al Misterio de Cristo y de la Iglesia, una iniciación en los compromisos presbiterales» que le capaciten para que haciendo positivo discernimiento, pueda dar el paso del ingreso al Seminario Mayor.

 

DIMENSIÓN INTELECTUAL

Al joven preseminarista se le acompaña para que pueda prepararse en las siguientes asignaturas: español (or­tografía y redacción). Sagrada Escritura (introducción a la lectura y un conocimiento general). Catecismo de la Iglesia Católica (conocimiento y estudio), Vida Espiritual (introducción). Liturgia de las Horas (nociones generales), Diócesis o Iglesia Particular (conocimiento). Realidad so­cial (análisis en el sentido pastoral), Documentos de la Iglesia sobre la formación presbiteral (OptatamTotius, Ratio Fundamentalis, Normas Básicas para la formación… (de Colombia), Pastores DaboVobis, etc.

DIMENSIÓN PASTORAL

Al preseminarista se le educa para que conociendo la pas­toral de la Iglesia pueda él mismo asimilar los siguientes aspectos: la creatividad pastoral y las ayudas didácticas, trabajo en equipo, revisión de vida, experiencia de Se­mana Santa, misión de Navidad. La misión que el presemi­nario realiza en el mes de junio (a la par con el Seminario y en diferente sitio), tiene como característica la integra­ción del grupo y la formación en las cuatro dimensiones, logrando que la persona se dé por enterada de cómo se desarrolla la vida del Seminario.

Perfil

  • Posee la capacidad de asumir el proceso de formación presbiteral.
  • Se relaciona consigo mismo y con los demás.
  • Vive y maneja con equilibrio sus emociones.
  • Acepta la propia sexualidad y aprende a canalizarla como valor integrador.
  • Tiene una actitud abierta para conocer, enjuiciar y com­prometerse con la realidad que lo rodea.
  • Tiene conciencia comunitaria que le permite abrirse a los demás.
  • Tiene conciencia de una relación familiar normal como apoyo en todos los aspectos de su vida.
  • Tiene capacidad e interés por el seguimiento como discí­pulo de Jesús.
  • Tiene experiencia en los Sacramentos recibidos.
  • Tiene una formación cristiana suficiente para dar razón de su fe.
  • Conoce los valores del matrimonio y celibato y los integra en su vida
  • Tiene recta intención en sus motivaciones vocacionales.
  • Conoce los diferentes carismas en la Iglesia.

 

ACOMPAÑAMIENTO

Durante el preseminario el acompañamiento del candi­dato será efectuado principalmente por el presbítero encar­gado de la Pastoral Vocacional, su Equipo y el párroco en cuya parroquia vive el candidato. Durante esta experiencia, hecha con sinceridad, rectitud, generosidad lealtad y docilidad, debe realizar las siguientes tareas: discernir su vocación, profun­dizar su conocimiento de Dios, construir las actitudes y capa­cidades adecuadas a esta vocación (para la vida comunitaria, la oración, el apostolado). El preseminario se constituye así en la primera etapa de formación de la vida del Seminario estruc­turado como un grupo estable.

 

Rector: Pbro. José Olmes Mondragón Orejuela

Ubicación: Carrera 122 No. 12-459 Vía Pance

Cali – Valle del Cauca – Colombia

Teléfono: (0572) 555 20 53 – 555 20 61 – 555 36 89

comunicacionesseminario@arquicali.org

Eventos

 

JORNADAS CULTURALES Y FIESTA PATRONAL

Nuestra casa anualmente celebra sus fiestas patronales el 22 de febrero, fecha donde la Iglesia celebra la catedra de San Pedro y da apertura a sus jornadas culturales. Es un espacio donde nuestro seminario hace una mezcla perfecta entre su vida espiritual pero a la vez también abre una brecha grande para que cada integrante de la comunidad exprese sus capacidades artísticas por medio del teatro, el canto, la poesía, el cuento y demás modalidades que permiten un crecimiento como comunidad, pues se convierte en el espacio propicio para crecer en relaciones fraternas y compartir la alegría de seguir a Jesús.

Los seminaristas y sacerdotes somos seres humanos normales pero con un don que Dios ha puesto en nuestro camino como lo es la vocación. El evangelio es alegría y precisamente por ser alegre hay que transmitirlo de una manera novedosa cada día, las jornadas culturales del seminario brindan el espacio para enriquecernos y poder tener herramientas pedagógicas para transmitirlas en las comunidades parroquiales.

Las fiestas patronales y las jornadas culturales de nuestra casa son el espacio perfecto para crecer en la alegría del evangelio y durante esta jornada salimos de la rutina, rompemos los esquemas y hacemosdel discipulado algo alegre y vivo.

 

 

 

SEMANA BÍBLICA

Cada año nuestro seminario el  30 de septiembre celebra la fiesta de San Jerónimo y en el marco de esta memoria se da apertura a la semana bíblica, espacio para profundizar en el conocimiento de la Palabra de Dios.  La semana bíblica es el espacio propicio donde nuestra casa refresca los conocimientos de la Palabra de Dios, a su vez contamos con charlas de sacerdotes expertos en la Sagrada Escritura que por medio de sus conocimientos nosenriquecen y actualizan la Palabra de Dios.

La semana bíblica es también el espacio donde los seminaristas junto con los formadores reafirman una relación íntima con la Sagrada Escritura la cual los ayuda a crecer en la fe y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. El seminario día a día en sus espacios de oración cuenta con la Lectio Divina, método por el cual se hace oración con la palabra de Dios y de manera especial durante la semana bíblica se disponen todos los espacios del seminario para vivir aún másde lleno esta semana y así profundizar sobre la gran importancia de la Palabra de Dios que es viva y eficaz.

BINGO PRO SALUD Y BIENESTAR DEL SEMINARIO

Cada año nuestro seminario organiza un bingo pro salud y bienestar para nuestros seminaristas. El bingo no sólo se realiza con fines económicos, también  se realiza con el fin de poder compartir con todas las familias y personas allegadas a esta casa y escuela de comunión. Todos los asistentes a este gran encuentro familiar disfrutan no solo de los premios que ofrece cada bingo, también hay venta de comidas típicas, presentaciones musicales y claro esta antes de iniciar toda la actividad contamos con la ayuda de Dios al celebrar como familia la sagrada Eucaristía.

De esta manera no sólo es un evento para generar unas ganancias económicas sino, que se ha convertido en un evento familiar, un encuentro fraterno de comunidad cristiana, de toda la familia arquidiocesana y de la provincia eclesiástica del Valle, donde podemos interactuar seminaristas, sacerdotes, religiosos(as) y familias como hijos de Dios en un día festivo para disfrutar, reír y compartir un buen momento.

Queridos amigos los invitamos a no perderse cada año este espectacular evento que reúne la familia vallecaucana en torno al amor de Dios y a la fraternidad, para que todos sigamos caminando junto a la misericordia de Dios y apoyando los futuros pastores de nuestra amada Iglesia.