{"id":25130,"date":"2026-10-05T15:53:21","date_gmt":"2026-10-05T15:53:21","guid":{"rendered":"https:\/\/arquicali.org\/new\/?p=25130"},"modified":"2026-10-05T16:00:31","modified_gmt":"2026-10-05T16:00:31","slug":"con-maria-en-el-mes-de-las-misiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/2026\/10\/05\/con-maria-en-el-mes-de-las-misiones\/","title":{"rendered":"Con Mar\u00eda en el mes de las misiones"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"25130\" class=\"elementor elementor-25130\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-aa66106 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"aa66106\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9be7329 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"9be7329\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6 style=\"text-align: left;\"><strong>Por: +Luis Fernando Rodr\u00edguez Vel\u00e1squez<\/strong><\/h6><h6 style=\"text-align: left;\"><strong>Arzobispo de Cali<\/strong><\/h6><p>La Virgen Mar\u00eda es tal vez uno de los personajes b\u00edblicos, junto con San Jos\u00e9 y Juan el Bautista, que menos protagonismo tuvieron. Sus pocas apariciones, eso s\u00ed, fueron claves para que \u201cel sol que viene de lo alto\u201d, Cristo Jes\u00fas, pudiera resplandecer. As\u00ed mismo lo dijo el Bautista, al afirmar que era necesario que \u00e9l disminuyera para que \u00c9l, Jes\u00fas, pudiera crecer. Mar\u00eda nos dio ejemplo de humidad y de fe, y San Jos\u00e9 de confianza y obediencia al plan de Dios.<\/p><p>Pero tanto Mar\u00eda, como Jos\u00e9, Juan el bautista, los ap\u00f3stoles, los disc\u00edpulos y las mujeres que acompa\u00f1aban al Maestro, ten\u00edan algo en com\u00fan: conocieron desde el coraz\u00f3n a Jes\u00fas, fueron sus disc\u00edpulos, aprendieron de \u00c9l tantas cosas, para luego acompa\u00f1arlo en la misi\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, ellos mismos se hicieron misioneros, testigos, anunciadores de la buena nueva de salvaci\u00f3n.<\/p><p>Los Evangelios y pr\u00e1cticamente todo el Nuevo Testamento, son una muestra fehaciente de la fuerza que ten\u00edan los primeros cristianos, asumiendo cada uno responsablemente la misi\u00f3n de anunciar lo que hab\u00edan visto y o\u00eddo.<\/p><p>Hago esta introducci\u00f3n, pues estamos en el mes de octubre tradicionalmente conocido como el mes de las misiones y el mes del rosario. Son unos d\u00edas en los cuales estamos siendo invitados a tomar conciencia de que hacemos parte de una Iglesia que es ella misma <strong>misi\u00f3n<\/strong>. Ese es su nuevo nombre.<\/p><p>Como bautizados \u2013y en Cali hemos querido recordarlo de manera especial en este a\u00f1o que dedicamos al bautismo- fuimos constituidos sacerdotes, profetas y reyes. Es decir, nos hicimos hijos de Dios, participamos de su divinidad y de su misi\u00f3n. Estamos llamados a ser testigos de nuestra fe, la que en semilla recibimos en el bautismo, pero que en la adultez debe dar frutos de santidad a trav\u00e9s del ejercicio misionero del testimonio de la fe que mueve nuestros corazones.<\/p><p>Y ese anuncio misionero se hace de muchas maneras: con la oraci\u00f3n, con la coherencia de vida, con el cumplimiento de los mandamientos, con la ayuda econ\u00f3mica para la misi\u00f3n y poniendo en pr\u00e1ctica las obras de misericordia.<\/p><p>En estos tiempos que vivimos, marcados por las huellas de dolor que dej\u00f3 el terremoto, muchos pudieron dar el testimonio de una fe que hizo posible la caridad eficaz ayudando a todos los afectados por el terremoto, conocidos o desconocidos, siendo solidarios con los rescatistas, las autoridades y los voluntarios y sobre todo, abrazando, en un gesto de caridad divina, a los damnificados, a las v\u00edctimas, y elevando tambi\u00e9n una oraci\u00f3n ferviente por los que hab\u00edan fallecido.<\/p><p>Esto es hacer misi\u00f3n. Fueron muchas las personas que, viendo la acci\u00f3n premurosa de los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, el Banco de Alimentos y las dem\u00e1s acciones sociales de la pastoral social, pudieron sentir el b\u00e1lsamo de un Dios que a trav\u00e9s nuestro les estaba extendiendo sus brazos para decirles lo mucho que los ama.<\/p><p>La Iglesia en salida, la Iglesia misi\u00f3n, ha sido la caracter\u00edstica de estos tiempos de terremoto. Ning\u00fan sacerdote se qued\u00f3 encerrado. Los testimonios que he recibido de la forma como actuaron, especialmente el 10 de agosto, son bell\u00edsimos. Recorriendo las calles, visitando a los que estaban solos en sus casas, consolando, con una presencia silenciosa a veces, activa en otras. Como Jes\u00fas, nuestros sacerdotes y tantos laicos, recorrieron las calles, haci\u00e9ndose los encontradizos ante quienes estaban con l\u00e1grimas enfrente del edificio ca\u00eddo o esperando el rescate de un familiar o amigo o fatigados por el trabajo.<\/p><p>La Iglesia en misi\u00f3n actu\u00f3 de la mano de Mar\u00eda la Virgen. Ella fue la primera misionera cuando presurosa va a visitar a la anciana Isabel, pero tambi\u00e9n la que con los ap\u00f3stoles en oraci\u00f3n esperaba la llegada del Esp\u00edritu Santo.<\/p><p>A la Madre de Dios encomendamos esta Iglesia, a nosotros que somos Iglesia, para que nunca desfallezcamos en la misi\u00f3n alegre de anunciar la paz de Cristo, su Hijo, y hacer cercano el consuelo de Aqu\u00e9l que nos am\u00f3 hasta el extremo. La Iglesia es misi\u00f3n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: +Luis Fernando Rodr\u00edguez Vel\u00e1squez Arzobispo de Cali La Virgen Mar\u00eda es tal vez uno de los personajes b\u00edblicos, junto con San Jos\u00e9 y Juan el Bautista, que menos protagonismo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-25130","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25130"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25134,"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25130\/revisions\/25134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arquicali.org\/new\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}