Martes, 06 Septiembre 2016 15:22
MARÍA, MADRE DE MISERICORDIA

En el documento con el que el Papa Francisco invitó a celebrar ESTE AÑO JUBILAR DE LA MISERICORDIA, la llamada Bula “EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA” (MISERICORDIAE VULTUS), dice: “Elegida para ser la Madre del Hijo de Dios, María estuvo preparada desde siempre por el amor del Padre para ser ARCA DE LA ALIANZA entre Dios y los hombres. Custodió en su corazón la divina misericordia en perfecta sintonía con su Hijo Jesús. Su canto de alabanza, en el umbral de la casa de Isabel, estuvo dedicado a la misericordia que se extiende de generación en generación (Lucas 1,50). También nosotros estábamos presentes en aquellas palabras proféticas de la Virgen María. Esto nos servirá de consolación y de apoyo mientras atravesamos la Puerta Santa para experimentar los frutos de la misericordia divina” (n. 24. De gran provecho sería luego releer con la gente esos dos números completos del final de la Bula: 24 y 25).

Del gran Papa Pablo VI es la frase feliz aplicada a María; la llamó ESTRELLA DE LA EVANGELIZACIÓN  (ver Evangeliinuntiandi n. 81). Sí, María de Nazaret, la mujer de la escucha (más bien dichosos los que escuchan la Palabra y la llevan a la práctica dice Jesús ante el piropo que una mujer le lanzara en público, ver Lucas 11,28); la mujer atenta a la Voz de Dios, la mujer que intercede (no tienen vino, Juan 2,3); la mujer al pie de la cruz (Juan 19,25); la mujer en oración con los discípulos (Hechos 1,13); Ella siempre ha estado presente en EL ANUNCIO DEL EVANGELIO EN NUESTRAS TIERRAS.

La Conferencia de APARECIDA  le dedica varios números a María entre los cuales sobresale el 269: “María es la gran misionera, continuadora de la misión de su Hijo y formadora de misioneros. Ella, así como dio a luz al Salvador del mundo, trajo el Evangelio a nuestra América. En el acontecimiento guadalupano, presidió, junto al humilde Juan Diego, el Pentecostés que nos abrió los dones del Espíritu…Con gozo, constatamos que se ha hecho parte del caminar de cada uno de nuestros pueblos, entrando profundamente en el tejido de su historia y acogiendo los rasgos más nobles y significativos de su gente. Las diversas advocaciones y los santuarios esparcidos a lo largo y ancho del Continente testimonian la presencia cercana de María a la gente y, al mismo tiempo, manifiestan la fe y la confianza que los devotos sienten por ella”.

Los orientales llaman a María, en griego, ODIGITRIA, significa LA QUE SEÑALA EL CAMINO HACIA CRISTO. Sin duda que nuestra fe está profundamente centrada en Cristo, no puede ser de otra manera, pero el Evangelio mismo nos fue descubriendo a ESTA MUJER DE FE, A ESTA MUJER QUE ENTONA EL MAGNIFICIAT, A ESTA MUJER QUE INVITA A “HACER LO QUE ÉL LES DIGA” (pasaje de las bodas de Caná), A ESTA MUJER AL PIE DE LA CRUZ. Además, gracias a los Evangelios de Mateo y Lucas, que narran la infancia de Jesús, MARÍA NOS RECUERDA, en primer lugar, EL GRAN ACONTECIMIENTO DE LA ENCARNACIÓN. San Pablo lo narra bellamente de esta manera: “Pero cuando se cumplió el plazo envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, sometido a la Ley, para rescatar a los que estaban sometidos a la Ley, para que recibieran la condición de hijos” (Gálatas 4, 4-5).

Tal vez la gente sencilla sabe más esto que los que nos damos de intelectuales. En Navidad la gente “hace el pesebre y reza ante el pesebre”, CONTEMPLA EL MISTERIO DEL VERBO HECHO CARNE.

En segundo lugar, MARÍA REPRESENTA A LA PERSONA LLENA DE GRACIA, así la saluda el ángel en el anuncio de la encarnación, Ella, es el modelo de todo aquel que dice SÍ A DIOS, y se deja cobijar por la presencia discreta de Dios, el don del Espíritu Santo.

En tercer lugar, con María comienza “un retazo de la teología de la cruz”. Releer los pasajes de Lucas, la presentación en el templo, etc. Y luego ver el pasaje de san Juan que presenta a María al pie de la cruz. De ese pasaje nació un himno muy conocido llamado STABAT MATER DOLOROSA.

Y en cuarto lugar MARÍA ES MODELO DE ORACIÓN, lo narra el libro de los Hechos, Ella está a la espera de PENTECOSTÉS junto con los discípulos.

Todos los ACTOS MARIANOS que la Iglesia recomienda: EL REZO DEL ANGELUS, EL REZO DEL ROSARIO, LA CELEBRACIÓN DE LAS FIESTAS MARIANAS: SANTA MARÍA MADRE DIOS, LA INMACULADA, LA ASUNCIÓN, LAS DIVERSAS ADVOCACIONES, etc. APUNTAN A QUE POR MEDIO DE MARÍA DESCUBRAMOS LA ACCIÓN DE DIOS EN NUESTRAS VIDAS Y, COMO ELLA, PODAMOS ENTONAR NUESTRO MAGNIFICAT.

En esta MISIÓN TERRITORIAL, MISIÓN PERMANTENTE, cada uno de nosotros podrá “hablar de María”, si como Ella, ha sido capaz de exclamar HÁGASE EN MI SEGÚN TU PALABRA (Lucas 1,38).