Martes, 06 Septiembre 2016 15:13
EUCARISTIA Y MISERICORDIA

Por Pbro. AlvaroGonzalez.

Párroco – Rector Seminario Mayor de Profesionales Santiago Apóstol.

a. En este momento la Iglesia Particular de Cali vive dos acontecimientos importantes:

* El año santo de la misericordia convocado por el Papa Francisco (año que empezó el 08 de diciembre de 2015 y que terminará el 20 de noviembre del 2016).

* La celebración de la misión permanente en las Parroquias de la Arquidiócesis.

b. Uno de los mayores retos que tienen los encargados de la animación pastoral de nuestra Iglesia es motivar a los sacerdotes, diáconos, laicos para la realización de la misión que no puede ser una actividad más en la programación de nuestra Iglesia sino una oportunidad para salir a las calles de nuestra ciudad y dar testimonio de nuestra fe en Jesucristo.

c. El Señor arzobispo nos ha insistido mucho en las notas distintivas de una parroquia. Él quiere que nuestras comunidades sean discipulares (que se escuche con mucha atención la palabra de Jesús); sinodales (que los fieles se congreguen con convicción para la celebración de la Eucaristía) y solidarias (que haya preocupación por los pobres y necesitados).

d. En este artículo vamos a hablar de la celebración de la Eucaristía en el contexto del año santo de la misericordia y de la realización de la misión permanente en la que estamos empeñados. Quisiera decir tres cosas.

* Lo que hace daño en la celebración de la Eucaristía.

* El centro de la celebración es entrar en relación con Jesús.

* Encontrarnos con Jesús nos tiene que hacer misericordiosos.

e. Después de treinta años de poder celebrar la Eucaristía me parece que perjudica la celebración de la Santa Misa tres factores:

* Que la celebración se haya convertido en un hecho social. Muchas veces las personas no se congregan para orar, escuchar la Palabra, comulgar con Jesús fuente de vida sino para que los vean.

* Que muchas veces la celebración de la Misa se realice con personas cuya vida cristiana es descuidada y por eso su participación en la liturgia es escaza. Hay ocasiones en las que no se canta, no se responde, no se consigue quien proclame la Palabra de Dios y muy pocas personas comulgan. ¿En un ambiente como el que describo para que se celebra la Eucaristía?

* Que se pague por la celebración de la misa. Eso ha comercializado la celebración y convertido a los sacerdotes en máquinas de decir misas. El estipendio (el dinero que se ofrece por la celebración de la misa) no es ni una ofrenda ni una forma de compartir con el ministro sino una forma de presión. Como pagué la misa me la tienen que celebrar.

f. Para superar las dificultades anteriormente descritas tenemos que entender que participamos de la Eucaristía porque somos creyentes y queremos encontrarnos personalmente y comunitariamente (con los otros miembros de la Iglesia) en la celebración de la fe. Voy a misa porque:

* Anhelo escuchar la Palabra de Cristo que se proclama en la Iglesia.

* Comulgar el pan de la vida.

* Encontrar a los hermanos y orar junto con ellos.

Las anteriores consideraciones hacen que se supere el tema del cumplimiento (primer mandamiento de la Iglesia). Yo no participo de la Eucaristía porque es obligatorio sino porque soy creyente y quiero ir a la Iglesia a escuchar la Palabra y comulgar el Pan de la vida junto con otros hermanos.

g. El encuentro con Jesús tiene que transformar mi vida. Nos tiene que suceder lo que le pasó a Zaqueo, Mateo, Magdalena. Ellos no fueron los mismos después de que conocieron a Jesús. Sus vidas se transformaron. De la misma manera tiene que suceder con nosotros.

Tendríamos que decir:

YO ERA AHORA SOY

Indiferente ante el sufrimiento de los

demás Una persona preocupada ante el dolor de mi hermano

Tacaño para ayudar al prójimo Generoso con mis ofrendas

Apático ante la situación de Colombia Preocupado por el bienestar de mi país

Tranquilo y despreocupado Atenta para servir al pobre

La práctica de la misericordia es el signo de que nos hemos encontrado con Jesús. La celebración puede ser un signo vacío. Jesús nos puede reprochar y decirnos lo que les dijo a los fariseos y maestros de la Ley: “este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mi” (Mc 7,6).

Quienes vamos con convicción a la Eucaristía no podemos olvidar tres palabras de Cristo (palabras relacionadas con el tema de la misericordia).

* “Ve y haz tu lo mismo” (palabras de Jesús con las que se concluye la parábola del Buen Samaritano).

* “No todo el que diga Señor, Señor entrará en el Reino de los cielos”. (Mateo 7,21)

* “Venid benditos de mi Padre” (palabras de Jesús invitando a participar de la alegría del Reino a quienes practicaron la misericordia).

h. En el contexto del año de la misericordia y de la celebración de la misión permanente en nuestra Iglesia de Cali no se nos puede olvidar el reto que tenemos (y que expresó el Señor Arzobispo) al decir que las parroquias deben ser:

* DISCIPULARES (escuchan la Palabra).

* SINODALES (se congregan para la celebración gozosa de la Eucaristía).

* SOLIDARIAS (se preocupan de los pobres).

Esos tres elementos deben ir juntos. Palabra – Eucaristía – Caridad son un trípode que no se puede separar.