Escuela Diaconal Permanente Pablo VI

 

San Lorenzo, fue uno de los siete diáconos de la iglesia romana, y una de las víctimas de la persecución del emperador Valeriano en el año 258, al igual que lo fueron el Papa Sixto II y muchos otros clérigos romanos. A comienzos del mes de agosto del año 258, el emperador emitió un edicto ordenando, matar inmediatamente a todos los obispos, presbíteros y diáconos. Esta orden imperial se ejecutó inmediatamente en Roma. El 6 de agosto, el Papa Sixto II fue capturado en una catacumba y ejecutado de inmediato, cuatro días después fue ejecutado San Lorenzo.

Este santo es el patrono de los diáconos permanentes y por eso aprovechando su fiesta se hace una presentación de la escuela del diaconado permanente de la Arquidiócesis de Cali.

La iglesia propone en la liturgia del 10 de agosto hacer memoria del diacono y mártir San Lorenzo.

Rector: Pbro. Norbey de Jesús García
Ubicación: Parroquia Nuestra Señora de los Remedios
Dirección: Calle 24B No. 33B-84 Barrio Santa Mónica Popular
Teléfono: (0572) 441 0126 – 441 4322.
Correo electrónico: esdiapablosexto@arquicali.org

parroquiadelosremedios@arquicali.org

 

Diácono significa SERVIDOR. El diácono es ministro de la Iglesia, consagrado para el servicio de Dios y de los hombres al estilo de Cristo siervo. El servicio es el distintivo del cristiano, que, a ejemplo de Jesús, no busca “SER SERVIDO, SINO SERVIR” (Mt. 20,28).

 

 

DIACONÍA DE LA PALABRA

Como ANUNCIADORES DEL EVANGELIO, los diáconos son maestros que enseñan la Palabra de Dios:

  • Proclamando el Evangelio en la Santa Misa.
  • En la Predicación.
  • En la Catequesis.
  • En las pequeñas Comunidades Eclesiales.
  • En los “nuevos areópagos” (Medios de comunicación modernos: educación, política, nuevas realidades sociales y culturales, todas las formas de pobreza y exclusión, profesiones, ciencia, artes, técnicas, etc.).

 

 

Los diáconos son SANTIFICADORES del Pueblo de Dios y servidores del altar. Asisten al obispo y a los presbíteros que celebran la Santa Misa.

En su oficio santificador, los diáconos son ministros ordinarios de:

  • El Bautismo
  • La distribución de la sagrada comunión.
  • La exposición y bendición con el Santísimo.
  • Los sacramentales y algunas bendiciones
  • Presiden la celebración del matrimonio y lo bendicen en nombre de la Iglesia, previa autorización del párroco.
  • Presiden las exequias fuera de la Misa y el rito funerario.
  • Presiden las celebraciones de la Palabra.

El diácono participa de la función pastoral de la Iglesia, en unión del Obispo y de los presbíteros, en el servicio de la Caridad, en el que se configura con Cristo siervo:

  • Como evangelizador y promotor de la Familia y su misión generadora de vida.
  • En la pastoral social de la Iglesia.
  • En las Obras de caridad diocesanas o parroquiales.
  • Promoviendo la defensa de la vida, de la dignidad humana, de los derechos humanos, de la justicia y de la paz.
  • Colaborando en la administración de los bienes materiales de la Iglesia.
  • Participando en los Organismos parroquiales o diocesanos, tales como: Consejo de pastoral, Consejos económicos, etc.
  • Participando, por nombramiento del Obispo, en el Sínodo diocesano.

Para ejercer el TRIPLE MINISTERIO, en las diversas circunstancias y tareas, los diáconos permanentes reciben del Obispo la MISIÓN CANÓNICA.

Formar de manera integral a los diáconos permanentes de la Arquidiócesis de Cali, como ministros evangelizadores que, por el servicio de la Palabra, la Liturgia y la Caridad, respondan a la promoción de la dignidad humana generada por la cultura de la justicia, del amor y de la solidaridad que señala la Doctrina Social de la Iglesia.

En el periodo formativo la Escuela diaconal se propone:

CONSTITUÍRSE en comunidad espiritual basada en la comunión eclesial para la búsqueda de la santificación personal y grupal.

CONVERTIRSE en modelo formativo de organización y funcionamiento que redunde en aprendizaje significativo de los aspirantes y candidatos y en fuente de crecimiento permanente para los ordenados.

IDENTIFICARSE por la excelencia espiritual y académica centrada en sus programas, con pertinencia en las dimensiones formativas: humana, espiritual, doctrinal y pastoral.

RELACIONARSE con la comunidad arquidiocesana para asumir y compartir la información pertinente y estar en comunión con toda la Iglesia.

PRESENTARSE con la suficiente idoneidad para ser reconocida por los presbíteros y obispos por su competencia teórico – práctica y el testimonio de los diáconos permanentes.

  1. Formación espiritual: Se construye a través de la eucaristía semanal, los retiros, la celebración de la Liturgia de las Horas, la dirección espiritual, entre otros. El crecimiento espiritual propone cultivar en los candidatos (y sus esposas) una vida en Cristo, centrada en el amor a la Palabra y la Eucaristía, el espíritu de servicio, el aprecio por la oración personal, la confesión y revisión de vida, y en el amor filial a la Santísima Virgen.
  2. Formación intelectual: Se realiza a través de los cursos de formación, bíblica, teológica, moral, derecho canónico y liturgia, además de algunas asignaturas que tienen que ver con la madurez humana y la práctica pastoral.
  3. Formación pastoral: Se desarrolla mediante el trabajo pastoral que realiza el candidato en su comunidad, a partir de los criterios de la iglesia, y metodologías de planificación que le aporta la Escuela del Diaconado.
  4. Formación humana: Se da a través de la convivencia en la Escuela, en los cursos, actividades y sobre todo en la construcción de una familia diaconal que insertada en la vida de la iglesia particular sea signo de servicio en la promoción humana.

ASPIRANTES

Durante un año, el aspirante asistirá a diversos programas en la Escuela diaconal y además se incorporará a otras actividades como Retiros, Encuentros Familiares, Reuniones Colectivas de la Escuela, entre otros. Generando el espacio para un recto discernimiento vocacional.

 

PERÍODO PROPEDÉUTICO

En esta etapa, que dura un año, se fortalece el discernimiento vocacional y es el primer año lectivo del aspirante, en el que comenzará los estudios del “pensum” establecido, al mismo tiempo que las actividades de formación. Finalizado este periodo podrá recibir la “Admisión al estado clerical”, y comenzará a ser Candidato.

 

TIEMPO DE FORMACIÓN Y ESTUDIO

Durante al menos cinco años, se cursan los estudios correspondientes al “pensum” y es un periodo integralmente formativo que incluye: Retiros, Ejercicios espirituales y Encuentros de Formación, así como su desempeño en un encargo pastoral asignado por sus superiores. En tiempo oportuno de estos cinco años, los candidatos podrán ser instituidos con los ministerios laicales del Lectorado y del Acolitado.

 

ORDENACIÓN DIACONAL

El candidato que reúna las condiciones requeridas a juicio de sus formadores, podrá pedir al Arzobispo la ordenación diaconal, junto con el consentimiento escrito de la esposa. El Arzobispo analizará su idoneidad, mediante un escrutinio, y si lo juzga oportuno, podrá llamarlo al orden de los Diáconos y ordenarlo como tal, quedando así incardinado al clero de la Arquidiócesis de Cali.

 

REQUISITOS PARA INICIAR EL PROCESO HACIA EL DIACONADO PERMANENTE:

  • Tener mínimo treinta y cinco (35) años de vida y máximo cincuenta (50).
  • Estar casado sacramentalmente y tener mínimo diez (10) años de matrimonio al momento de la ordenación.
  • Tener de la esposa el consentimiento y el respaldo por escrito.
  • Tener un hogar cristiano sólido y estable
  • Estar vinculado, con una experiencia probada, en un espacio pastoral en una parroquia, movimiento apostólico o fundación de la iglesia católica.
  • Ser presentado por un sacerdote de la Arquidiócesis de Cali mediante una carta dirigida al director de la escuela donde se exponga la apreciación personal del candidato, sus aspiraciones personales y su experiencia pastoral. Además, el candidato presentará un escrito expresando sus propias razones, adjuntando su “hoja de vida”
  • Tener cualidades humanas para la animación y el acompañamiento de comunidades cristianas
  • Tener una formación académica que sea mínimo el bachillerato.
  • Tener autonomía económica que le permita su propio sostenimiento y el de su familia.
  • Disponer de tiempo para el proceso formativo y para el apostolado.

Ser diácono permanente, más que una respuesta a un anhelo profesional, es la aceptación de una vocación que exige discernimiento y que no es sólo el cumplimiento de unos requisitos académicos y de formación, sino la decisión de la entrega generosa al servicio de Dios y de los hombres en la Iglesia.

“Sólo deben ser ordenados aquellos que, (…) tienen una fe íntegra, están movidos por recta intención, poseen la ciencia debida, gozan de buena fama y costumbres intachables, virtudes probadas y otras cualidades físicas y psíquicas congruentes con el orden que van a recibir” (Canon 1029 CIC).

La escuela está ubicada en la Parroquia Nuestra Señora de los Remedios.

Dirección: Cra. 24b #33b-84 Barrio Santa Mónica Popular

Teléfono: 441 0126 – 441 4322.

Correo: pnsradelosremedios@hotmail.com

Director: Diacono Edgar Trochez.

 

Los Esperamos.